Sueldos fijos es la consigna que gritan en sus pancartas, los trabajadores de TMS, que llevan treinta días de huelga legal.
El jueves 19 de enero de este año, los trabajadores en huelga, quienes prestan sus servicios como reponedores externos a Watts en distintos supermercados de la región, se movilizaron una vez más, adhiriéndose a la marcha que harían los estudiantes ese día, partiendo en Plaza Sotomayor. Los trabajadores han intentado distintas formas de movilización, como cortes de calle y manifestaciones, buscando dar a conocer a la gente de la nula respuesta a sus demanadas.
La demanda principal de su petitorio es tener contrato de trabajo, sin estar sujeto a claúsulas, que según ellos, son imposibles de cumplir, lo que les afecta directamente en el sueldo de cada mes.
Las negociaciones para evitar el conflicto no llegaron a buen término, por lo que decidieron irse a paro general hasta llegar a un acuerdo. De hecho tenían agendada una reunión entre dirigentes del sindicato y autoridades de la empresa para el lunes 16 del presente mes, que fue suspendida a última hora sin dar motivo siquiera.
El número de trabajadores afectados, que en un principio eran treinta y dos, se elevó a un total de sesenta personas en huelga. “Queremos contratos transparentes, nada más” alega Miguel Aros, vocero de los trabajadores.
“Como estamos en huelga, tenemos sueldos impagos, sin aguinaldo siquiera. Los compañeros que no estaban en huelga les pagaron el 28 de diciembre. Y nosotros que sólo estamos pidiendo sueldos justos y dignos, no somos escuchados” señala Manuel Juica, trabajador de la empresa. Sobre el mismo tema, Miguel Aros agrega: “retener nuestros sueldos es una práctica anti sindical”.
A la espera de una salida al conflicto, la empresa se ha preocupado de seguir con sus actividades, subcontratando a reemplazos de los trabajadores, ya que no pueden ser despedidos por estar en huelga legal.
Crónica periodística
publicada en el diario La Estrella de Valparaíso
el 26 de enero del 2012