viernes, 11 de enero de 2013

un gallo de amanecida

Un gallo de amanecida abre las alas y canta,
entre tinieblas y rocío la esperanza se levanta.
Este gallo que canta no tiene dueño,
no es mío ni tuyo ni del vecino:
es el gallo que canta nuestro destino.

Lo escuchan todos los que están vivos,
los bondadosos, los oprimidos,
el Santo Cristo de la igualdad,
de la belleza, de la bondad,
del desafío y la dignidad,
de los hambrientos y sin camisa,
los con el alma nunca sumisa.
Cristo que nunca vendió su nombre,
no tuvo miedo de ser un hombre.

Este gallo nos canta de contrapunto:
Todos los hombres vamos bailando juntos.
El que no quiera oírlo, no se disculpe,
es un canto de vida y no de muerte.
El que quiera bailarlo que se despierte.

Los campesinos y los mineros,
enfierradores y carpinteros,
las tejedoras, los estudiantes,
organilleros y caminantes,
escarbadores, electricistas
los escribientes y las modistas,
los anhelantes, los solitarios,
viejos cesantes y funcionarios,
los pescadores entumecidos,
mil corazones en un latido.




canción de Angel Parra, 1969
sale en el documental Venceremos
de Pedro Chaskel y Héctor Ríos

Te llamas Rosa y yo Esperanza

Dame la mano y danzaremos; 
dame la mano y me amarás. 
Como una sola flor seremos, 
como una flor, y nada más... 

El mismo verso cantaremos, 
al mismo paso bailarás. 
Como una espiga ondularemos, 
como una espiga, y nada más. 

Te llamas Rosa y yo Esperanza; 
pero tu nombre olvidarás, 
porque seremos una danza 
en la colina y nada más...



¿Aquí empezó mi amor por Gabriela?

quisiera volverme noche

Quisiera volverme noche
para ver llegar el día,
que mi pueblo se levante
buscando su amanecí’a.

También quisiera ser tierra
y agua también quiero ser,
pa’ florecer el desierto
del que se muere de sed.

Quisiera ser tantas cosas,
tanto como es el sol
que hace crecer mi sombra
cuando más solo estoy.

Quisiera ser cigarrito,
siempre la brasa encendí’a,
convertida en esperanza
del que se fuma la vida.

Quisiera ser leña seca
pa’ calentar el invierno
de los pobres de mi tierra,
de los que nacen muriendo.

Tanto querer imposibles
me hace perder la razón,
sólo soy un guitarrero,
aquí dejo mi canción.



Ángel Parra